El relato fantástico presenta hechos y situaciones de la vida cotidiana que se ven afectados por algo anormal que el lector no sabe si atribuir a algún elemento sobrenatural o a la imaginación del protagonista.

El narrador presenta los hechos de modo que se produzca esta incertidumbre.

La ambigüedad se mantiene hasta el fin de la aventura. ¿Realidad o sueño? ¿Verdad o ficción? ¿Las cosas suceden realmente o son imaginadas por un personaje?"

El cuento será fantástico mientras se mantenga esta ambigüedad para el lector.

Pero el lector, al finalizar la lectura, inevitablemente tomará una decisión:

- Si el lector niega que los hechos sucedidos son irreales, y pretende enmarcarlos dentro de lo posible, la obra pertenece al género de lo extraño.

- Si el lector asume que es necesario renunciar a la lógica, es decir, acepta que los hechos del relato transcurren en un universo distinto y con otras leyes, el relato entra en la categoría de lo maravilloso.