El punto de vista
El narrador en primera persona
El narrador en primera persona está limitado por lo que ha visto personalmente o por lo que le han contado. No puede contar más de lo que él ha podido saber. El autor del relato ha de tener en cuenta continuamente esta limitación del narrador.
Esta limitación es muy importante para el relato fantástico: el lector no está seguro de qué interpretación hay que dar a los hechos, porque éstos se presentan tal como los percibe el narrador.
El narrador testigo puede tomar adoptar el punto de vista de un personaje y contar desde lo que este personaje percibe o siente. Un ejemplo de ello es La soga, de Silvina Ocampo.
El narrador en tercera persona
Hay un tipo de narrador en tercera persona, llamado omnisciente, que no tiene ninguna limitación para conocer los hechos que narra. Incluso cuenta lo que los personajes piensan o sienten.
Este tipo de narrador es poco útil ara el cuento fantástico. El narrador en tercera persona de un cuento fantástico ha de tener limitado su conocimiento de los hechos: los presenta desde el punto de vista de algún personaje. De este modo se mantiene la ambigüedad en el lector.
La capa, de Dino Buzzati, es un ejemplo de relato en tercera persona en el que el narrador adopta el papel de un personaje.
